pandemic times –

El futuro llegó y nos llevó puestos. Nos lamentamos por un aislamiento para el cual nos hemos preparado de antemano ya que cultivamos vínculos virtuales desde el inicio de las redes sociales, stalkeamos, trolleamos, gostheamos, reaccionamos, likeamos, clavamos visto y un otro se ofende. Las relaciones deben amoldarse a la tecnología porque el celular no es más un simple teléfono ni la extensión del brazo, sino que forma parte de nuestra intimidad y como tal no puede prescindirse. Hoy aprendimos que los vínculos excenden a la presencialidad y por lo tanto nuestra vincularidad tiene que mutar. Las generaciones que no se han amigado con la virtualidad quedan exentas de cierta porción de información y hoy: data is power. Ellos son los nostálgicos del abrazo, amantes del viejo paradigma, inmutables ante un tsunami que los abruma sin piedad. Las generaciones prepandémicas que avanzan son las que han sabido adaptarse a los cambios mediante la adopción de herramientas virtuales, acompañan la transición y aprenden las nuevas interpretaciones en pleno proceso.

Just like Darwin used to say.

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